Hay diversas causas de la esterilidad femenina, disfunción ovulatoria, patología de las trompas de falopio, anomalías uterinas , la edad y el síndrome ovárico poliquístico entre otras.
Disfunción ovulatoria central
Hay muchos factores que pueden impedir la ovulación de forma normal. Algunos
de estos factores pueden detectarse y regularse. En otros casos, incluso si no
se determina la causa, se puede superar la anomalía. Esta sección
describe algunas de las disfunciones hormonales que causan la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad).
· Hipotálamo : se considera que el hipotálamo
es la glándula principal de la reproducción. El hipotálamo
secreta GnRH (hormona desprendedora de gonadotropinas) que a su vez estimula
el desprendimiento de las gonadotropinas (FSH y LH) de la pituitaria. Cualquier
anomalía de la secreción cíclica de la hormona GnRH afectará
al ciclo menstrual. La pérdida de peso, estrés, uso de medicamentos
y tumores pueden alterar el hipotálamo, causando una disfunción
ovulatoria.
· Pituitaria: el problema más común de
la pituitaria es un tumor benigno llamado adenoma que secreta prolactina entre
otras sustancias. La prolactina causa irregularidades en la menstruación
al disminuir indirectamente la velocidad de secreción de GnRH del hipotálamo.
· Tiroides: otros desequilibrios hormonales pueden
afectar también el ciclo menstrual, notablemente la disfunción
del tiroides, un órgano en forma de mariposa ubicado en la parte delantera
del cuello. La producción de las hormonas del tiroides viene regulada
por la hormona estimulante del tiroides (TSH) procedente de la pituitaria y
la hormona desprendedora de tirotropina (TRH) del hipotálamo. Nuevamente
aquí, encontramos que el cuerpo humano se regula a sí mismo por
medio de un sistema de suministro de información biológica. La
disfunción del tiroides, común en las mujeres en edad (años de edad) de tener
hijos, está implicada en la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad), irregularidad menstrual y aborto
espontáneo. La enfermedad (años de edad) del tiroides adopta la forma de hipotiroidismo
(insuficientemente activo), hipertiroidismo (excesivamente activo), tiroiditis
posterior al parto (nacimiento (dar a luz)) y autoinmunidad del tiroides.
· Hipotiroidismo – tiroides insuficientemente
activo: en general, una concentración elevada de TSH es un diagnóstico
de hipotiroidismo. El hipotiroidismo puede causar irregularidades de la menstruación,
disminuir la libido y la fertilidad (fecundidad). Son comunes el aumento de peso, fatiga,
disminución del ritmo cardíaco, estreñimiento e intolerancia
al frío.
· Hipertiroidismo – tiroides excesivamente activo:
la enfermedad (años de edad) de Graves es la forma de hipertiroidismo que afecta normalmente
a las mujeres en edad (años de edad) reproductora. Las mujeres que sufren hipertiroidismo experimentan
una disfunción menstrual, mayor libido, palpitaciones del corazón,
pérdida de peso, ansiedad, temblores y mayor transpiración. Puede
aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
· Tiroiditis posterior al parto (nacimiento (dar a luz)): las mujeres con una
enfermedad (años de edad) implícita del tiroides están predispuestas a esta condición
común pero a menudo mal diagnosticada que es probable que se vuelva a
presentar en embarazo (gestacion) (gestacion)s subsiguientes.
· Autoinmunidad del tiroides: se ha informado acerca
de una mayor incidencia de pérdidas de embarazo (gestacion) (gestacion)s en mujeres con una función
normal del tiroides y anticuerpos antitiroideos. Éste es un asunto controvertido,
ya que se han realizado estudios que apoyan y contradicen esta relación
tanto en los embarazo (gestacion) (gestacion)s naturales como en los logrados en la fertilización
in vitro (FIV). El mecanismo exacto de la pérdida del embarazo (gestacion) (gestacion) no está
claro, pero puede consistir en una activación generalizada del sistema
inmune que puede surtir un efecto nocivo durante la fertilización, implantación
o desarrollo de la placenta.
Hiperplasia adrenal
La glándula adrenal es una glándula suprarrenal responsable de
producir la mayoría de las hormonas esteroides incluidas el cortisol
y la aldosterona. Los defectos o problemas de producción de cortisol pueden provocar
la acumulación de hormones precursoras que se convierten en andrógenos
(hormonas masculinas). Este exceso de hormonas masculinas causa la desaparición
de los ciclos menstruales además de provocar un exceso de vellosidades
y acné.
Tumores adrenales
Los tumores de la glándula adrenal también pueden producir hormonas,
normalmente hormonas sexuales esteroides. Es raro que estos tumores secreten
testosterona, pero muchos de ellos secretarán otras hormonas que producen
las acciones andrógenas citadas arriba.
Patología de las trompas de falopio
Las trompas de falopio desempeñan una función crítica en
el proceso reproductor. El óvulo y el semen se encuentran en las trompas
para que tenga lugar la fertilización y es a través de las mismas
que el embrión recientemente formado es transportado al útero
para su implantación y desarrollo. Si estas estructuras delicadas están
dañadas, la concepción puede ser imposible.
Las anomalías de las trompas son responsables del 40 por ciento de los
factores de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) de la mujer. Los daños en las trompas normalmente
son consecuencia de una enfermedad (años de edad) pélvica inflamatoria, infección
aguda que puede afectar al útero, trompas y ovarios. Las mujeres que
hayan sufrido esta enfermedad (años de edad) tienen un riesgo mucho mayor de no ser fértiles
debido a factores de las trompas o de tener un embarazo (gestacion) (gestacion) ectópico (embarazo (gestacion) (gestacion)
que se desarrolla en una trompa de falopio).
De todos los agentes causantes, las investigaciones recientes se han concentrado
en la función de chlamydia trachomatis , el organismo de transmisión
sexual más común. Este organismo produce una inflamación
grave de las trompas de falopio asociada con daños residuales y el bloqueo
de las mismas. Esta enfermedad (años de edad) está caracterizada a menudo por dolores
pélvicos, malestar y fiebre
Sin embargo, muchas infecciones de la vía genital inferior (el cuello
del útero) causadas por estos organismos son asintomáticas y es
posible que una mujer no sepa nunca que está infectada. Sin tratamiento,
la infección puede llegar a las vías genitales superiores, produciendo
complicaciones graves. La diagnosis de infecciones asintomáticas se lleva
a cabo mediante un examen ginecológico y recuperando el organismo de
muestras tomadas junto al cuello del útero con un algodón. El
tratamiento consiste en una terapia de antibióticos, que en los casos
graves tal vez requiera una administración intravenosa e incluso el ingreso
en un hospital. Por regla general, el hombre de la pareja también debe
someterse a tratamiento.
La endometriosis también es una causa importante de las enfermedades
de las trompas. La gravedad (años de edad) de la enfermedad (años de edad) puede variar de lesiones tipo pigmentación
de color negro a una cicatrización extensa de las trompas, ovarios y
otros órganos pélvicos que deforman completamente la anatomía
de la pelvis y la función de las trompas.
Los daños de las trompas de falopio pueden ser consecuencia incluso
de operaciones de cirugía abdominales previas, tales como la extirpación
de quistes ováricos o la perforación del apéndice, cuyas
cicatrices hayan causado la obstrucción.
En conclusión, el factor de las trompas es una de las causas principales
de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) en las mujeres. Cualquier historial de enfermedades transmitidas
sexualmente en uno o ambos miembros de la pareja debe alertar a la pareja a
buscar asesoramiento médico rápidamente de un especialista de
reproducción, concentrando los exámenes en encontrar indicaciones
que delaten la enfermedad (años de edad) de las trompas. Una vez hecha la diagnosis, las opciones
para el tratamiento son numerosas y generalmente suelen tener bastante éxito.
El endometrio
Durante la implantación del embrión tienen lugar influencias recíprocas
complejas entre el embrión y el revestimiento del útero, el endometrio
. La implantación incluye estas tres fases distintas: aposición,
adhesión e invasión. Durante la aposición, el embrión
busca y es guiado hacia un lugar de implantación favorable. Durante la
adhesión, normalmente de seis a siete días después de la
ovulación, se establece el contacto directo entre las células
del endometrio y las células diferenciadoras del embrión. Por
último, durante la invasión, las células del embrión
que son las precursoras de la placenta, empiezan a invadir las capas del endometrio,
destruyendo los confines y buscando el suministro de sangre de la madre.
Una de las paradojas del tratamiento de fertilización in vitro es que,
aunque la mayoría de los malogros se producen en el momento de la implantación,
la mayoría de estos malogros están relacionados probablemente
con las deficiencias del embrión en vez de con las insuficiencias del
endometrio.
Sabemos que los embriones sanos se implantarán en cualquier clase de
lugares poco probables, incluidas las trompas de falopio e incluso, a veces,
la cavidad abdominal, los intestinos o el ovario. Se sabe de embriones que se
han implantado con éxito en el endometrio durante la menstruación
y se han identificado lugares de implantación de embarazo (gestacion) (gestacion)s llegados a
término sobre fibroides y en áreas de abundantes cicatrices endometriales.
Una vez dicho esto, los embriones implantados en estos lugares poco probables
tienen un gran desventaja comparados con los implantados en un endometrio grueso
y frondoso bien alimentado con secreciones azucaradas glandulares y un riego
sanguíneo copioso.
Las anomalías anatómicas del endometrio, incluidos los fibroides
submucosos (fibroides ubicados justo debajo de la superficie del endometrio),
cicatrices, septos (lugar en que una estructura fibrosa de la línea media
invade la cavidad) y pólipos (crecimientos parecidos a racimos de uvas,
normalmente benignos, del revestimiento del útero) , pueden diagnosticarse
con relativa facilidad gracias a ecografías, sonohisterogramas o HSG
(histerosalpinogramas). Su presencia resulta en áreas de menor riego
sanguíneo y un endometrio más delgado y menos glandular. Estas
áreas pueden ser subóptimas para la implantación. Una vez
identificadas, se deben corregir las anomalías endometriales anatómicas,
si es posible. A menudo, esto puede lograrse mediante un procedimiento quirúrgico
ambulante realizado mediante el histeroscopio.
En ocasiones más raras, el endometrio puede ser anatómicamente
normal y parece responder de forma subóptima a las hormonas estrógeno
y progesterona. La evaluación definitiva del endometrio requiere una
biopsia y una evaluación microscópica, aunque otras imágenes
no invasivas (por ejemplo, ecografías) pueden revelar una receptividad
endometrial alterada. Las formas y espesores del endometrio, según se
determinan mediante una ecografía el día de la administración
de hCG (gonadotropina coriónica humana), pueden asociarse con diferentes
índices de embarazo (gestacion) (gestacion). El endometrio óptimo parece mostrar un aspecto
de “línea triple” y un espesor que excede los 9 a 10 mm.
Una forma más homogénea y un espesor menor que 6 mm presagian
una mala prognosis. La atención detallada de estos indicadores de receptividad
derivados ultrasónicamente, junto con un mejor entendimiento de los marcadores
químicos de receptividad puede resultar en mejoras adicionales de los
índices de embarazo (gestacion) (gestacion) en el futuro.
Endometriosis
Adherencias Intrauterinas
La lesion del endometrio sea de causa traumatica y/o infecciosa puede provocar
la formación de adherencias intrauterinas o destrucción del endometrio
que recubre la superficie endometrial (linea endometrial). Las adherencias intrauterinas
se describen como cicatrices dentro de la cavidad uterina.Ampliar
Anomalías congénitas
Los defectos o problemas en el desarrollo del útero también pueden llevar
a problemas o dificultades del aparato reproductor. Cuando el útero o cuello del útero
tiene una forma anormal puede producir complicaciones una vez que se haya logrado
el embarazo (gestacion) (gestacion) incluido aborto espontáneo y parto (nacimiento (dar a luz)) prematuro.
Síndrome de Asherman
Es un defecto adquirido en que el revestimiento del útero está
pegado por adhesiones, por lo que deja de haber una cavidad adecuada para el
embarazo (gestacion) (gestacion). Puede haber menstruación o ser muy ligera. Este síndrome
es a menudo consecuencia de una infección a continuación de una
dilatación y curetaje (raspado del endometrio con anestesia general),
o una operación de cirugía.
Miomas
Los miomas, a veces denominados fibroides, son tumores benignos del músculo
del útero. Están presentes en un gran porcentaje de mujeres y
la mayoría son asintomáticos. Cuando hay miomas presentes en la
cavidad del útero, pueden producir una hemorragia menstrual abundante
así como dificultades en la implantación del embrión y
en el embarazo (gestacion) (gestacion).
Pólipos
Los pólipos, similares a los fibroides, son formaciones en el revestimiento
del útero y pueden hacerse demasiado grandes, impidiendo la implantación
del embrión. Los pólipos, al igual que los fibroides, pueden asociarse
con una hemorragia uterina anómala.
La edad
Las mujeres nacen con un número finito (aproximadamente 1 millón)
de óvulos (oocitos). Cada óvulo está rodeado por una pequeña
cantidad de fluido y otras células que lo nutren y esta unidad completa
se llama folículo . Estos folículos se usan continuamente, incluso
antes de que nazca la niña. Las mujeres, antes de nacer, empiezan teniendo
5 millones de óvulos. Todos los meses se pierde un pequeño porcentaje
de esos folículos por desgaste y a medida que la mujer se acerca a la
edad (años de edad) de 35 años, aumenta el porcentaje de los folículos perdidos
comparado con su número total. Cuando una mujer cumpla los 40 años,
su fertilidad (fecundidad) habrá disminuido considerablemente. No sólo habrá
disminuido el número total de folículos, sino que la calidad de
los óvulos restantes será inferior.
Con el tiempo, se agotan todos los folículos de una mujer, cesa la producción
de estrógeno y la mujer deja de tener períodos. Este cambio marca
el comienzo de la menopausia. La edad (años de edad) promedio de la menopausia es de aproximadamente
51 años. No obstante, la menopausia puede producirse a cualquier edad (años de edad)
dependiendo del número de folículos con los que nazca una mujer
o la rapidez con la que se agoten.
A diferencia de los espermatozoides del hombre, que se renuevan constantemente,
los óvulos tienen la misma edad (años de edad) cronológica que el cuerpo de la
mujer que los produce. Es razonable que un óvulo de 35 ó 40 años
pueda haber acumulado más daños debido a mutaciones genéticas
espontáneas o al ser expuesto a sustancias químicas en el ambiente
que, digamos, un óvulo de 20 ó 25 años de edad. Aunque
muchas mujeres de más edad (años de edad) tienen óvulos que parecen normales,
los óvulos pueden tener más anomalías genéticas
capaces de limitar la posibilidad de un embarazo (gestacion) (gestacion) o de producir un embrión
anormal, destinado a abortar espontáneamente.
Síndrome ovárico poliquístico (SOPQ)
El síndrome ovárico poliquístico (SOPQ) es la anomalía
hormonal más común de las mujeres en edad (años de edad) de reproducción,
y afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres. Este síndrome se manifiesta
en la anovulación (ausencia de producción de óvulos) y
en los períodos irregulares junto con hiperandrogenismo (aumento de las
hormonas masculinas). Este síndrome es una condición que requiere
la exclusión de otras diagnosis médicas. Esta sección describe
los síntomas del síndrome, así como los tipos y tratamientos
de los asuntos de fertilidad (fecundidad) e infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) relacionados con el SOPQ
Las pacientes de SOPQ tienden a ver a un doctor porque sus períodos
menstruales son irregulares, inesperados y, a menudo, bastante abundantes. Muchas
pacientes observan un aumento de vellosidades en la cara, pecho, parte inferior
del abdomen e interior de los muslos, así como una mayor propensión
a tener acné y una piel aceitosa. Algunas pacientes incluso sufren la
pérdida de cabello como parte de este síndrome clínico.
La obesidad con frecuencia acompaña al SOPQ (aproximadamente un 50%),
pero no de forma exclusiva. Se ha informado que la resistencia a la insulina,
un tipo de estado prediabético, se da hasta en la mitad de todas las
mujeres con SOPQ y forma parte integral del síndrome. A menudo se describe
la presencia sonográfica de muchos folículos pequeños en
el ovario (de ahí el nombre, ovarios poliquísticos), pero no es
esencial para efectuar la diagnosis.
La incapacidad de ovular (producir y desprender un óvulo) aumenta el
riesgo de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) en la paciente con SOPQ. De hecho, los factores ovulatorios
afectan a casi un tercio de todas las mujeres con infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad). Se dispone de
muchos tratamientos para inducir la ovulación en la paciente con SOPQ.
Si la paciente es obesa, los ejercicios vigorosos y una dieta bien equilibrada
siguen siendo esenciales para el tratamiento. Una pérdida de peso de
un 10-20% ha demostrado la vuelta al estado ovulatorio normal de una paciente,
incluso si no ha vuelto a su peso ideal.
La inducción de la ovulación con medicamentos, tales como citrato
de clomifeno y gonadotropinas inyectables, constituye otra opción. Debido
a la relación entre la resistencia a la insulina y el SOPQ, se han utilizado
con éxito algunos medicamentos empleados tradicionalmente para tratar
la diabetes disminuyendo la resistencia a la insulina a fin de inducir la ovulación
en la paciente de SOPQ. Recientemente se ha demostrado que la punción
de los ovarios, destrucción de los tejidos ováricos con un rayo
láser en una laparoscopia, constituye un medio eficaz para inducir la
ovulación en la paciente de SOPQ. La punción tiene la ventaja
de eliminar la necesidad de medicinas, pero evidentemente requiere una intervención
quirúrgica y destruye permanentemente los tejidos ováricos normales
junto con los folículos. Esto puede conducir también a formaciones
considerables de adhesiones e infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) debido al bloqueo de las trompas.
El SOPQ es una enfermedad (años de edad) que dura toda la vida y provoca muchas complicaciones
de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad). Las pacientes sin tratar corren un mayor riesgo de desarrollar
hiperplasia endometrial, un revestimiento espeso del útero que, de no
tratarse, puede producir cáncer. Las pacientes de SOPQ también
tienen un mayor riesgo de tener un metabolismo de lípidos anormal. Los
niveles de colesterol y triglicéridos se elevan haciendo que la paciente
tenga mayores probabilidades de contraer una enfermedad (años de edad) cardiovascular. Esto
es particularmente cierto en una paciente de SPOQ obesa con resistencia a la
insulina. El principio de la diabetes en los adultos (tipo II) se encuentra
más comúnmente en la paciente de SOPQ. Además, parece que
la pérdida de peso es más difícil para estas pacientes.
Por último, los cambios de humor son más comunes en la paciente
de SPOQ. Tranquiliza saber que con un tratamiento apropiado, estos riesgos disminuirán
considerablemente. Sin embargo, debido a las complejidades de este síndrome,
se requiere a menudo un método en equipo (endocrinólogo reproductor,
endocrinólogo médico y especialista en nutrición) para
tratar a las pacientes de modo eficaz.
Disfunción sexual
Hay muchos obstáculos que pueden impedir que las parejas tengan relaciones
sexuales normales, algunos físicos, otros sicológicos y otros
una mezcla de ambos. En ciertos casos, es posible que la pareja no tenga relaciones
sexuales con la frecuencia suficiente o en el momento oportuno del ciclo. La
vida diaria produce tensiones y la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) misma produce estrés
que puede resultar en una disminución de las relaciones sexuales.
El hombre puede sufrir varios problemas o dificultades como la disfunción eréctil
(incapacidad de tener una erección), disfunción eyaculadora (incapacidad
de conseguir un orgasmo) y varias anomalías anatómicas tales como
hipospadias (abertura de la uretra en un lugar distinto a la punta del pene)
o eyaculación retrógrada (el semen se eyacula hacia atrás,
hacia la vejiga urinaria) que impide depositar el semen en la vagina (vea la
sección sobre infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) masculina) .
Las mujeres pueden sufrir vaginismo (espasmos involuntarios de la vagina) o
pueden tener dolores durante el coito disminuyendo así la frecuencia
de las relaciones sexuales. El momento del coito es otro de los asuntos que
afecta a muchas parejas – los horarios de trabajo intensos, los viajes
o las restricciones religiosas pueden impedir a las parejas tener relaciones
sexuales durante sus períodos fértiles.
Un experto de fertilidad (fecundidad) necesita descartar cualquier disfunción
sexual que pueda explicar el problema de la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad).
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