Embarazo y Parto

Infertilidad Femenina: Causas

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Enviado por admin en 31 Ene, 2006 - 09:49 AM

Hay diversas causas de la esterilidad femenina, disfunción ovulatoria, patología de las trompas de falopio, anomalías uterinas , la edad y el síndrome ovárico poliquístico entre otras.


Disfunción ovulatoria central
Hay muchos factores que pueden impedir la ovulación de forma normal. Algunos de estos factores pueden detectarse y regularse. En otros casos, incluso si no se determina la causa, se puede superar la anomalía. Esta sección describe algunas de las disfunciones hormonales que causan la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad).

· Hipotálamo : se considera que el hipotálamo es la glándula principal de la reproducción. El hipotálamo secreta GnRH (hormona desprendedora de gonadotropinas) que a su vez estimula el desprendimiento de las gonadotropinas (FSH y LH) de la pituitaria. Cualquier anomalía de la secreción cíclica de la hormona GnRH afectará al ciclo menstrual. La pérdida de peso, estrés, uso de medicamentos y tumores pueden alterar el hipotálamo, causando una disfunción ovulatoria.

· Pituitaria: el problema más común de la pituitaria es un tumor benigno llamado adenoma que secreta prolactina entre otras sustancias. La prolactina causa irregularidades en la menstruación al disminuir indirectamente la velocidad de secreción de GnRH del hipotálamo.

· Tiroides: otros desequilibrios hormonales pueden afectar también el ciclo menstrual, notablemente la disfunción del tiroides, un órgano en forma de mariposa ubicado en la parte delantera del cuello. La producción de las hormonas del tiroides viene regulada por la hormona estimulante del tiroides (TSH) procedente de la pituitaria y la hormona desprendedora de tirotropina (TRH) del hipotálamo. Nuevamente aquí, encontramos que el cuerpo humano se regula a sí mismo por medio de un sistema de suministro de información biológica. La disfunción del tiroides, común en las mujeres en edad (años de edad) de tener hijos, está implicada en la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad), irregularidad menstrual y aborto espontáneo. La enfermedad (años de edad) del tiroides adopta la forma de hipotiroidismo (insuficientemente activo), hipertiroidismo (excesivamente activo), tiroiditis posterior al parto (nacimiento (dar a luz)) y autoinmunidad del tiroides.

· Hipotiroidismo – tiroides insuficientemente activo: en general, una concentración elevada de TSH es un diagnóstico de hipotiroidismo. El hipotiroidismo puede causar irregularidades de la menstruación, disminuir la libido y la fertilidad (fecundidad). Son comunes el aumento de peso, fatiga, disminución del ritmo cardíaco, estreñimiento e intolerancia al frío.

· Hipertiroidismo – tiroides excesivamente activo: la enfermedad (años de edad) de Graves es la forma de hipertiroidismo que afecta normalmente a las mujeres en edad (años de edad) reproductora. Las mujeres que sufren hipertiroidismo experimentan una disfunción menstrual, mayor libido, palpitaciones del corazón, pérdida de peso, ansiedad, temblores y mayor transpiración. Puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

· Tiroiditis posterior al parto (nacimiento (dar a luz)): las mujeres con una enfermedad (años de edad) implícita del tiroides están predispuestas a esta condición común pero a menudo mal diagnosticada que es probable que se vuelva a presentar en embarazo (gestacion) (gestacion)s subsiguientes.

· Autoinmunidad del tiroides: se ha informado acerca de una mayor incidencia de pérdidas de embarazo (gestacion) (gestacion)s en mujeres con una función normal del tiroides y anticuerpos antitiroideos. Éste es un asunto controvertido, ya que se han realizado estudios que apoyan y contradicen esta relación tanto en los embarazo (gestacion) (gestacion)s naturales como en los logrados en la fertilización in vitro (FIV). El mecanismo exacto de la pérdida del embarazo (gestacion) (gestacion) no está claro, pero puede consistir en una activación generalizada del sistema inmune que puede surtir un efecto nocivo durante la fertilización, implantación o desarrollo de la placenta.

Hiperplasia adrenal
La glándula adrenal es una glándula suprarrenal responsable de producir la mayoría de las hormonas esteroides incluidas el cortisol y la aldosterona. Los defectos o problemas de producción de cortisol pueden provocar la acumulación de hormones precursoras que se convierten en andrógenos (hormonas masculinas). Este exceso de hormonas masculinas causa la desaparición de los ciclos menstruales además de provocar un exceso de vellosidades y acné.

Tumores adrenales
Los tumores de la glándula adrenal también pueden producir hormonas, normalmente hormonas sexuales esteroides. Es raro que estos tumores secreten testosterona, pero muchos de ellos secretarán otras hormonas que producen las acciones andrógenas citadas arriba.
Patología de las trompas de falopio
Las trompas de falopio desempeñan una función crítica en el proceso reproductor. El óvulo y el semen se encuentran en las trompas para que tenga lugar la fertilización y es a través de las mismas que el embrión recientemente formado es transportado al útero para su implantación y desarrollo. Si estas estructuras delicadas están dañadas, la concepción puede ser imposible.

Las anomalías de las trompas son responsables del 40 por ciento de los factores de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) de la mujer. Los daños en las trompas normalmente son consecuencia de una enfermedad (años de edad) pélvica inflamatoria, infección aguda que puede afectar al útero, trompas y ovarios. Las mujeres que hayan sufrido esta enfermedad (años de edad) tienen un riesgo mucho mayor de no ser fértiles debido a factores de las trompas o de tener un embarazo (gestacion) (gestacion) ectópico (embarazo (gestacion) (gestacion) que se desarrolla en una trompa de falopio).

De todos los agentes causantes, las investigaciones recientes se han concentrado en la función de chlamydia trachomatis , el organismo de transmisión sexual más común. Este organismo produce una inflamación grave de las trompas de falopio asociada con daños residuales y el bloqueo de las mismas. Esta enfermedad (años de edad) está caracterizada a menudo por dolores pélvicos, malestar y fiebre

Sin embargo, muchas infecciones de la vía genital inferior (el cuello del útero) causadas por estos organismos son asintomáticas y es posible que una mujer no sepa nunca que está infectada. Sin tratamiento, la infección puede llegar a las vías genitales superiores, produciendo complicaciones graves. La diagnosis de infecciones asintomáticas se lleva a cabo mediante un examen ginecológico y recuperando el organismo de muestras tomadas junto al cuello del útero con un algodón. El tratamiento consiste en una terapia de antibióticos, que en los casos graves tal vez requiera una administración intravenosa e incluso el ingreso en un hospital. Por regla general, el hombre de la pareja también debe someterse a tratamiento.

La endometriosis también es una causa importante de las enfermedades de las trompas. La gravedad (años de edad) de la enfermedad (años de edad) puede variar de lesiones tipo pigmentación de color negro a una cicatrización extensa de las trompas, ovarios y otros órganos pélvicos que deforman completamente la anatomía de la pelvis y la función de las trompas.

Los daños de las trompas de falopio pueden ser consecuencia incluso de operaciones de cirugía abdominales previas, tales como la extirpación de quistes ováricos o la perforación del apéndice, cuyas cicatrices hayan causado la obstrucción.

En conclusión, el factor de las trompas es una de las causas principales de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) en las mujeres. Cualquier historial de enfermedades transmitidas sexualmente en uno o ambos miembros de la pareja debe alertar a la pareja a buscar asesoramiento médico rápidamente de un especialista de reproducción, concentrando los exámenes en encontrar indicaciones que delaten la enfermedad (años de edad) de las trompas. Una vez hecha la diagnosis, las opciones para el tratamiento son numerosas y generalmente suelen tener bastante éxito.

El endometrio
Durante la implantación del embrión tienen lugar influencias recíprocas complejas entre el embrión y el revestimiento del útero, el endometrio . La implantación incluye estas tres fases distintas: aposición, adhesión e invasión. Durante la aposición, el embrión busca y es guiado hacia un lugar de implantación favorable. Durante la adhesión, normalmente de seis a siete días después de la ovulación, se establece el contacto directo entre las células del endometrio y las células diferenciadoras del embrión. Por último, durante la invasión, las células del embrión que son las precursoras de la placenta, empiezan a invadir las capas del endometrio, destruyendo los confines y buscando el suministro de sangre de la madre.

Una de las paradojas del tratamiento de fertilización in vitro es que, aunque la mayoría de los malogros se producen en el momento de la implantación, la mayoría de estos malogros están relacionados probablemente con las deficiencias del embrión en vez de con las insuficiencias del endometrio.

Sabemos que los embriones sanos se implantarán en cualquier clase de lugares poco probables, incluidas las trompas de falopio e incluso, a veces, la cavidad abdominal, los intestinos o el ovario. Se sabe de embriones que se han implantado con éxito en el endometrio durante la menstruación y se han identificado lugares de implantación de embarazo (gestacion) (gestacion)s llegados a término sobre fibroides y en áreas de abundantes cicatrices endometriales. Una vez dicho esto, los embriones implantados en estos lugares poco probables tienen un gran desventaja comparados con los implantados en un endometrio grueso y frondoso bien alimentado con secreciones azucaradas glandulares y un riego sanguíneo copioso.

Las anomalías anatómicas del endometrio, incluidos los fibroides submucosos (fibroides ubicados justo debajo de la superficie del endometrio), cicatrices, septos (lugar en que una estructura fibrosa de la línea media invade la cavidad) y pólipos (crecimientos parecidos a racimos de uvas, normalmente benignos, del revestimiento del útero) , pueden diagnosticarse con relativa facilidad gracias a ecografías, sonohisterogramas o HSG (histerosalpinogramas). Su presencia resulta en áreas de menor riego sanguíneo y un endometrio más delgado y menos glandular. Estas áreas pueden ser subóptimas para la implantación. Una vez identificadas, se deben corregir las anomalías endometriales anatómicas, si es posible. A menudo, esto puede lograrse mediante un procedimiento quirúrgico ambulante realizado mediante el histeroscopio.

En ocasiones más raras, el endometrio puede ser anatómicamente normal y parece responder de forma subóptima a las hormonas estrógeno y progesterona. La evaluación definitiva del endometrio requiere una biopsia y una evaluación microscópica, aunque otras imágenes no invasivas (por ejemplo, ecografías) pueden revelar una receptividad endometrial alterada. Las formas y espesores del endometrio, según se determinan mediante una ecografía el día de la administración de hCG (gonadotropina coriónica humana), pueden asociarse con diferentes índices de embarazo (gestacion) (gestacion). El endometrio óptimo parece mostrar un aspecto de “línea triple” y un espesor que excede los 9 a 10 mm. Una forma más homogénea y un espesor menor que 6 mm presagian una mala prognosis. La atención detallada de estos indicadores de receptividad derivados ultrasónicamente, junto con un mejor entendimiento de los marcadores químicos de receptividad puede resultar en mejoras adicionales de los índices de embarazo (gestacion) (gestacion) en el futuro.

Endometriosis

Adherencias Intrauterinas
La lesion del endometrio sea de causa traumatica y/o infecciosa puede provocar la formación de adherencias intrauterinas o destrucción del endometrio que recubre la superficie endometrial (linea endometrial). Las adherencias intrauterinas se describen como cicatrices dentro de la cavidad uterina.Ampliar

Anomalías congénitas
Los defectos o problemas en el desarrollo del útero también pueden llevar a problemas o dificultades del aparato reproductor. Cuando el útero o cuello del útero tiene una forma anormal puede producir complicaciones una vez que se haya logrado el embarazo (gestacion) (gestacion) incluido aborto espontáneo y parto (nacimiento (dar a luz)) prematuro.

Síndrome de Asherman
Es un defecto adquirido en que el revestimiento del útero está pegado por adhesiones, por lo que deja de haber una cavidad adecuada para el embarazo (gestacion) (gestacion). Puede haber menstruación o ser muy ligera. Este síndrome es a menudo consecuencia de una infección a continuación de una dilatación y curetaje (raspado del endometrio con anestesia general), o una operación de cirugía.

Miomas
Los miomas, a veces denominados fibroides, son tumores benignos del músculo del útero. Están presentes en un gran porcentaje de mujeres y la mayoría son asintomáticos. Cuando hay miomas presentes en la cavidad del útero, pueden producir una hemorragia menstrual abundante así como dificultades en la implantación del embrión y en el embarazo (gestacion) (gestacion).

Pólipos
Los pólipos, similares a los fibroides, son formaciones en el revestimiento del útero y pueden hacerse demasiado grandes, impidiendo la implantación del embrión. Los pólipos, al igual que los fibroides, pueden asociarse con una hemorragia uterina anómala.

La edad
Las mujeres nacen con un número finito (aproximadamente 1 millón) de óvulos (oocitos). Cada óvulo está rodeado por una pequeña cantidad de fluido y otras células que lo nutren y esta unidad completa se llama folículo . Estos folículos se usan continuamente, incluso antes de que nazca la niña. Las mujeres, antes de nacer, empiezan teniendo 5 millones de óvulos. Todos los meses se pierde un pequeño porcentaje de esos folículos por desgaste y a medida que la mujer se acerca a la edad (años de edad) de 35 años, aumenta el porcentaje de los folículos perdidos comparado con su número total. Cuando una mujer cumpla los 40 años, su fertilidad (fecundidad) habrá disminuido considerablemente. No sólo habrá disminuido el número total de folículos, sino que la calidad de los óvulos restantes será inferior.

Con el tiempo, se agotan todos los folículos de una mujer, cesa la producción de estrógeno y la mujer deja de tener períodos. Este cambio marca el comienzo de la menopausia. La edad (años de edad) promedio de la menopausia es de aproximadamente 51 años. No obstante, la menopausia puede producirse a cualquier edad (años de edad) dependiendo del número de folículos con los que nazca una mujer o la rapidez con la que se agoten.

A diferencia de los espermatozoides del hombre, que se renuevan constantemente, los óvulos tienen la misma edad (años de edad) cronológica que el cuerpo de la mujer que los produce. Es razonable que un óvulo de 35 ó 40 años pueda haber acumulado más daños debido a mutaciones genéticas espontáneas o al ser expuesto a sustancias químicas en el ambiente que, digamos, un óvulo de 20 ó 25 años de edad. Aunque muchas mujeres de más edad (años de edad) tienen óvulos que parecen normales, los óvulos pueden tener más anomalías genéticas capaces de limitar la posibilidad de un embarazo (gestacion) (gestacion) o de producir un embrión anormal, destinado a abortar espontáneamente.

Síndrome ovárico poliquístico (SOPQ)
El síndrome ovárico poliquístico (SOPQ) es la anomalía hormonal más común de las mujeres en edad (años de edad) de reproducción, y afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres. Este síndrome se manifiesta en la anovulación (ausencia de producción de óvulos) y en los períodos irregulares junto con hiperandrogenismo (aumento de las hormonas masculinas). Este síndrome es una condición que requiere la exclusión de otras diagnosis médicas. Esta sección describe los síntomas del síndrome, así como los tipos y tratamientos de los asuntos de fertilidad (fecundidad) e infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) relacionados con el SOPQ

Las pacientes de SOPQ tienden a ver a un doctor porque sus períodos menstruales son irregulares, inesperados y, a menudo, bastante abundantes. Muchas pacientes observan un aumento de vellosidades en la cara, pecho, parte inferior del abdomen e interior de los muslos, así como una mayor propensión a tener acné y una piel aceitosa. Algunas pacientes incluso sufren la pérdida de cabello como parte de este síndrome clínico. La obesidad con frecuencia acompaña al SOPQ (aproximadamente un 50%), pero no de forma exclusiva. Se ha informado que la resistencia a la insulina, un tipo de estado prediabético, se da hasta en la mitad de todas las mujeres con SOPQ y forma parte integral del síndrome. A menudo se describe la presencia sonográfica de muchos folículos pequeños en el ovario (de ahí el nombre, ovarios poliquísticos), pero no es esencial para efectuar la diagnosis.

La incapacidad de ovular (producir y desprender un óvulo) aumenta el riesgo de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) en la paciente con SOPQ. De hecho, los factores ovulatorios afectan a casi un tercio de todas las mujeres con infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad). Se dispone de muchos tratamientos para inducir la ovulación en la paciente con SOPQ. Si la paciente es obesa, los ejercicios vigorosos y una dieta bien equilibrada siguen siendo esenciales para el tratamiento. Una pérdida de peso de un 10-20% ha demostrado la vuelta al estado ovulatorio normal de una paciente, incluso si no ha vuelto a su peso ideal.

La inducción de la ovulación con medicamentos, tales como citrato de clomifeno y gonadotropinas inyectables, constituye otra opción. Debido a la relación entre la resistencia a la insulina y el SOPQ, se han utilizado con éxito algunos medicamentos empleados tradicionalmente para tratar la diabetes disminuyendo la resistencia a la insulina a fin de inducir la ovulación en la paciente de SOPQ. Recientemente se ha demostrado que la punción de los ovarios, destrucción de los tejidos ováricos con un rayo láser en una laparoscopia, constituye un medio eficaz para inducir la ovulación en la paciente de SOPQ. La punción tiene la ventaja de eliminar la necesidad de medicinas, pero evidentemente requiere una intervención quirúrgica y destruye permanentemente los tejidos ováricos normales junto con los folículos. Esto puede conducir también a formaciones considerables de adhesiones e infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) debido al bloqueo de las trompas.

El SOPQ es una enfermedad (años de edad) que dura toda la vida y provoca muchas complicaciones de infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad). Las pacientes sin tratar corren un mayor riesgo de desarrollar hiperplasia endometrial, un revestimiento espeso del útero que, de no tratarse, puede producir cáncer. Las pacientes de SOPQ también tienen un mayor riesgo de tener un metabolismo de lípidos anormal. Los niveles de colesterol y triglicéridos se elevan haciendo que la paciente tenga mayores probabilidades de contraer una enfermedad (años de edad) cardiovascular. Esto es particularmente cierto en una paciente de SPOQ obesa con resistencia a la insulina. El principio de la diabetes en los adultos (tipo II) se encuentra más comúnmente en la paciente de SOPQ. Además, parece que la pérdida de peso es más difícil para estas pacientes. Por último, los cambios de humor son más comunes en la paciente de SPOQ. Tranquiliza saber que con un tratamiento apropiado, estos riesgos disminuirán considerablemente. Sin embargo, debido a las complejidades de este síndrome, se requiere a menudo un método en equipo (endocrinólogo reproductor, endocrinólogo médico y especialista en nutrición) para tratar a las pacientes de modo eficaz.

 

Disfunción sexual
Hay muchos obstáculos que pueden impedir que las parejas tengan relaciones sexuales normales, algunos físicos, otros sicológicos y otros una mezcla de ambos. En ciertos casos, es posible que la pareja no tenga relaciones sexuales con la frecuencia suficiente o en el momento oportuno del ciclo. La vida diaria produce tensiones y la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) misma produce estrés que puede resultar en una disminución de las relaciones sexuales.

El hombre puede sufrir varios problemas o dificultades como la disfunción eréctil (incapacidad de tener una erección), disfunción eyaculadora (incapacidad de conseguir un orgasmo) y varias anomalías anatómicas tales como hipospadias (abertura de la uretra en un lugar distinto a la punta del pene) o eyaculación retrógrada (el semen se eyacula hacia atrás, hacia la vejiga urinaria) que impide depositar el semen en la vagina (vea la sección sobre infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad) masculina) .

Las mujeres pueden sufrir vaginismo (espasmos involuntarios de la vagina) o pueden tener dolores durante el coito disminuyendo así la frecuencia de las relaciones sexuales. El momento del coito es otro de los asuntos que afecta a muchas parejas – los horarios de trabajo intensos, los viajes o las restricciones religiosas pueden impedir a las parejas tener relaciones sexuales durante sus períodos fértiles.

Un experto de fertilidad (fecundidad) necesita descartar cualquier disfunción sexual que pueda explicar el problema de la infertilidad o imposibilidad de concebir (fecundidad).



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