El parto supone un trabajo muscular, por lo que se necesita una buena preparación física para facilitar el alumbramiento y hacerlo menos doloroso.
Es muy aconsejable asistir a un curso de preparación al parto que, más tarde, permitirá controlar los esfuerzos y dosificarlos hasta el final.
A continuación te proponemos algunos ejercicios para completar las enseñanzas que recibirás en los cursos. Es conveniente practicarlos diariamente y repetirlos seis veces cada uno.
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