Si eliges el Sistema Nacional de Salud es conveniente enterarse con suficiente antelación de cuáles son los requisitos formales para tramitar su ingreso en la sección de obstetricia del hospital. En el caso de pertenecer a una mutua privada, la elección del centro médico se basará en el tipo de parto que hayas acordado con el tocólogo.
Actualmente la mayoría de mujeres dan a luz acostadas, por numerosos motivos:
Sin embargo, y puesto que empujar en sentido horizontal desafía las leyes de la gravedad, inhibiendo la expulsión del niño y la placenta, hoy es común parir en posición semivertical, con la espalda en la mesa de partos.
Toda embarazada debe informarse sobre las opciones que se le ofrecen para aliviar el dolor, que pueden ir desde la anestesia local hasta el alumbramiento con plena conciencia. Siempre será el tocólogo quien mejor te aconseje.
Por lo común basta con la anestesia local; la general se reserva sólo para determinados partos con cesárea.
La anestesia epidural, que se aplica en la espalda a través de un catéter, posee todas las ventajas sin afectar a la conciencia ni la lucidez mental de la madre, ni afectar negativamente sobre el feto. Su único inconveniente es que necesita un tiempo de preparación, y no siempre se dispone de él.
Recién nacido
Hepatitis B
2 meses
Hepatitis B · Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT)
·Polio(VPI) · Haemophilus influenzae b
·Meningococo C · Neumococo
4 meses
Hepatitis B · Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT)
·Polio(VPI) · Haemophilus influenzae b
·Meningococo C · Neumococo
6 meses
Hepatitis B · Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT)
·Polio(VPI) · Haemophilus influenzae b
·Meningococo C · Neumococo
12-15 meses
Sarampión/Rubeola/Parotiditis (Triple vírica) · Varicela
·Neumococo
15-18 meses
Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT) · Polio(VPI)
·Polio(VPI) · Haemophilus influenzae b
3-5 años
Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT)
· Sarampión/Rubeola/Parotiditis (Triple vírica)
13-16 años
Difteria/Tétanos/Tos ferina (DTT)
Su cuerpo :
• Ya gatea por toda la casa.
• Tomando apoyo en los barrotes de su cuna, consigue ponerse de pie.
• Le llaman la atención los objetos desconocidos e intenta cogerlos.
Su inteligencia :
• Actúa de forma intencionada. Por ejemplo, si un juguete está tapado por una manta, la levanta para recuperarlo.
• Empieza a adquirir las nociones de dentro y fuera, aquí y allí.
Él y los demás :
• Comienza la época del «No», que entiende perfectamente.
• También comprende: «dame», «toma», «come», etc.
• Intenta imitar los sonidos que oye.
• Muestra su afecto apretando la cara contra la tuya.
Como ayudarle :
• Favorece sus descubrimientos.
• Juega con él a esconder objetos.
• En casa, déjale sin zapatos.
• Dale juguetes para apilar o encastrar.
• Háblale nombrando los objetos familiares para que los vaya reconociendo.
Su cuerpo:
• Con apoyo, se queda un rato sentado.
• Si se le cae un juguete que tiene en la mano, lo vuelve a agarrar con toda la mano y se lo lleva a la boca.
• Tumbado boca abajo, se apoya sobre las manos y levanta, bien erguido, la cabeza.
Su intelgencia:
• Si le dejas un sonajero, lo coge y lo agita para oírlo sonar.
• Su juguete favorito es su propio cuerpo. Se agarra los pies, se lleva las manos a la boca, se las chupa...
Él y los demás:
• Reconoce a quienes están con él.
• Grita para expresar su alegría.
•Los sonidos que emite se parecen cada vez más a la lengua que oye.
Cómo ayudarle:
• Coloca a tu bebé debajo de un gimnasio infantil.
• Juega con él, haz el avión, balancéale.
• Sosténle en alto para que dé patadas.
• Juega con su cuerpo y con el tuyo.
• Háblale y cántale.
Su cuerpo:
• Si le pones un objeto en la mano, se lo lleva a la boca.
•Su capacidad visual es ya muy buena, pero la coordinación visión-mano es aún imperfecta.
Su intelgencia:
• Deja de llorar y se anima al ver el biberón.
• Al mostrarle un objeto, intenta cogerlo.
• Gira la cabeza al oír ruidos.
• Sus manos son su juguete favorito. Las gira ante sus ojos, las mira, las chupa...
Él y los demás:
• Se ríe a carcajadas.
• Si acercas tu rostro, te tira del pelo o pasa su mano sobre tu cara.
• Se comunica con sonidos, expresiones faciales, gestos y lloros.
Cómo ayudarle:
• Cuelga de su sillita juguetes para que los pueda tocar y agarrar.
• Pon música y canciones infantiles.
• Juega con él, sosténle en el aire y hazle sonreír.
• Háblale mirándole a los ojos.
Su cuerpo:
• Sus manos ya se han abierto. Se las mira atentamente y juega con ellas.
• Al cogerle en brazos, mantiene erguida su cabeza.
• Boca abajo, se sostiene sobre los brazos y levanta la cabeza.
• De lado, se gira hasta colocarse boca arriba.
Su intelgencia:
• Le hablas y te contesta con sonidos.
• Se lleva las manos a la boca, las gira delante de sus ojos y las mira.
Él y los demás:
• Sonríe a toda persona que se acerca a su cuna.
• Emite sonidos alegres cuando estás a solas.
• Tu bebé ya te conoce con la mirada.
• Cuando le hablas, te mira fijamente y responde a tus palabras con balbuceos muy expresivos.
Cómo ayudarle:
• Pasa su mano abierta sobre tu cara, y tu dedo sobre sus facciones.
• Agita delante de él un juguete sonoro para que lo siga con la vista.
• Háblale y espera a que te conteste con ruiditos.
Consulta al pediatra si...
• No sonríe.
• No es capaz de fijar la mirada.
• No sostiene bien la cabeza.
Su cuerpo:
• Le llama la atención los objetos de vivos colores.
• Su puño empieza a abrirse.
• Se chupa las manos juega con su lengua.
• Su cuello coge fuerza: sujeta la cabeza cuando le mantienes sentado, pero por poco tiempo.
Su intelgencia:
• El mundo exterior le atrae cada vez másy, a veces, observa atento.
• Le puedes sorprender entretenido en mirar los muñecos del móvil que has fijado en su cuna.
• Si te mueves, te sigue con la mirada.
Él y los demás:
• Cuando le hablas, responde con una sonrisa.
• Deja de moverse cuando oye una voz conocida.
• Hace gorgoritos.
• Expresa su satisfacción con pataditas y movimientos de brazos.
Cómo ayudarle:
• Hablale con un tono de voz agudo y mirándole a los ojos.
• Provoca su sonrisa y responde con alegría a ella.
• Haz gestos exagerados para que te imite: abrir y cerrar los ojos, sacar la lengua...
Su cuerpo:
• Tumbado boca arriba empieza a adquirir la postura del «espadachín», con la cabeza hacia la derecha, un brazo y pierna doblados y los otros estirados.
• Boca abajo, consigue despegar su nariz para respirar.
• Ve tu cara si la sitúas a unos 25 o 30 cm de la suya, y ya puede mirar su mano cuando pasa por su línea de visión.
Su intelgencia:
• Abre y cierra la boca imitando el habla.
• Mueve su cuerpo para expresarse.
• Sigue con la mirada el movimiento de un objeto.
Él y los demás:
• Responde a la voz de su madre, tranquilizándose si le habla suavemente, y poniéndose tenso ante tonos fuertes.
• Aprende a mirarla.
• A veces, al oír una voz, sonríe.
• Emite pequeños sonidos guturales.
Cómo ayudarle:
• Háblale y cántale.
• Coloca un juguete móvil en su cuna.
• Ponle música suave, y la misma que tú oías cuando estabas embarazada.
Mírale a los ojos cuando le alimentas.
Su cuerpo
• Flexiona las piernas y brazos hacia su cuerpo.
• Sus puños se mantienen cerrados.
• Carece de fuerza en el cuello, por lo que, en posición erguida, se le cae la cabeza.
• Con mucha luz cierra los ojos.
• Usa la boca como órgano principal del tacto.
Su intelgencia:
• Pasa casi todo el día durmiendo, pero se despierta y llora si tiene hambre o está incómodo.
• Posee muchos reflejos, como el de agarrar un dedo.
• Parpadea cuando se le habla.
• Diferencia los cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo.
•De forma innata prefiere el sabor dulce.
Él y los demás:
• Cambia de humor rápidamente.
• A la semana ya reconoce la voz de su madre y su olor.
• Es muy sensible; se asusta y llora cada vez que se produce un cambio brusco.
• Responde a la presencia de sus padres mediante una contracción momentánea de su rostro o cuerpo.
Cómo ayudarle
• Acude a él en cuanto llore.
• No hagas ruidos fuertes a su lado, ni sacudas la cuna, ni le cambies bruscamente de posición.
• Evita las luces intensas.
• Para calmarlo, cógelo en brazos y mécelo, o camina con él.
• Dale masajes; es la mejor forma de tranquilizarle y de mostrarle amor.
La imagen de un bebé ( recien nacido) y un padre quedándose dormidos juntos no es poco común. Pero en los Estados Unidos, la práctica de dormir junto con un lactante, o de compartir la cama con él, es un tema controvertido. Quienes están a favor de esta práctica consideran que la cama de los padres es exactamente el lugar al que pertenece el bebé ( recien nacido). Pero ¿se trata de un lugar seguro?
Quienes están a favor de esta práctica creen (y, de hecho, existen algunos estudios que confirman estas creencias) que dormir con el bebé ( recien nacido):
Pero ¿los riesgos de dormir con el bebé ( recien nacido) superan los beneficios?
A pesar de las posibles ventajas, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CPSC por su sigla en inglés) alerta a los padres de que no hagan dormir a los bebé ( recien nacido)s en camas para adultos, ya que aseguran que esta práctica hace que los bebé ( recien nacido)s corran riesgos de sofocación y estrangulación. Y la Academia Norteamericana de Pediatría (AAP por su sigla en inglés) concuerda con la CPSC.
Dormir con el bebé ( recien nacido) es una práctica extendida en muchas culturas no occidentales. No obstante, es posible que debido a la diferencia de los colchones, la ropa de cama y otras costumbres culturales, el riesgo sea menor en estos países que en los Estados Unidos.
De acuerdo con los datos de la CPSC, entre enero de 1990 y diciembre de 1997, al menos 515 lactantes y niños pequeños fallecieron por dormir en camas para adultos. Más del 75% de las víctimas tenían menos de 3 meses. Entre enero de 1999 y diciembre de 2001, la CPSC informó que más de 100 niños menores de 2 años (el 98% eran menores de 1 año) fallecieron luego de haber sido puestos a dormir en una cama para adultos.
La CPSC identifica cuatro riesgos principales para los lactantes que duermen en una cama para adultos:
A pesar de estos posibles riesgos, algunas personas cuestionan las conclusiones de la CPSC. Los defensores de la práctica de dormir con los bebé ( recien nacido)s aseguran que no es peligrosa en sí misma y que la CPSC fue demasiado lejos con su recomendación de que los padres no duerman nunca con niños menores de 2 años. De acuerdo con este grupo, los padres no aplastarían a un bebé ( recien nacido) porque son conscientes de su presencia, aun cuando estén dormidos.
Sin embargo, las siguientes personas no deben dormir con bebé ( recien nacido)s:
Pero dormir con el bebé ( recien nacido) ¿puede provocar el síndrome de muerte súbita? La relación entre esta práctica y el síndrome de muerte súbita no es muy clara y se están realizando investigaciones. Algunos investigadores sugieren que esta práctica puede reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita, porque los padres y bebé ( recien nacido)s que duermen juntos suelen despertarse con más frecuencia a lo largo de la noche. No obstante, la AAP informa que algunos estudios sugieren que, en determinadas circunstancias, dormir con el bebé ( recien nacido) puede aumentar el riesgo de muerte súbita, en particular cuando la madre es fumadora.
Además de que existen riesgos de seguridad, los padres que comparten la cama con un bebé ( recien nacido) no duermen bien. Y es posible que los lactantes que duermen junto con sus padres asocien el sueño con estar cerca de un padre, en la cama de los padres, lo cual puede transformarse en un problema a la hora de la siesta o cuando el niño debe irse a dormir antes que sus padres.
Si elige compartir la cama con el bebé ( recien nacido), asegúrese de tomar las siguientes precauciones:
La mayor parte de los expertos en medicina dicen que el lugar más seguro para hacer dormir a un bebé ( recien nacido) es una cuna que cumpla con las normas de seguridad actuales y no tenga ropa de cama blanda. Pero si ha decidido dormir junto con su hijo y desea dejar de hacerlo, hable con el pediatra a fin de armar un plan para el momento en que su bebé ( recien nacido) duerma en una cuna.
En general, es más fácil (tanto para los padres como para el bebé ( recien nacido)) hacer el traspaso a una cuna a los 6 meses, antes de que se haya arraigado el hábito y que entren en juego otros aspectos del desarrollo (como la ansiedad por la separación). No obstante, en algún momento, la rutina de dormir junto con el bebé ( recien nacido) llegará a su fin, ya sea por deseo del niño o por elección de los padres.
Pero existen maneras de mantener al niño cerca, sin necesidad de compartir la cama. Es posible hacer lo siguiente:
Por supuesto, el lugar en el que duerme el niño (ya sea en su cama o en una cuna) es una decisión personal. Mientras analiza las ventajas y las desventajas, hable con el pediatra de su bebé ( recien nacido) acerca de los riesgos, de los posibles beneficios personales y de las costumbres nocturnas de su propia familia.