Preparación al parto: Cuidados especiales
Debes combatir la tendencia natural a arquear la espalda hacia delante cuando aumente el peso del abdomen, porque al hacerlo dañarías el equilibrio de la columna vertebral.
Es el primer factor que debe tenerse en cuenta, pues guarda una relación directa con la salud. Seis semanas antes del parto es recomendable reemplazar el baño por la ducha para evitar posibles infecciones.
Se producen a partir de la sexta semana y rara vez se prolongan después de los tres meses. Para mitigarlas, procura realizar comidas frecuentes pero no muy abundantes, cada tres horas si es posible, o tomar vasos de agua templada.
Evita los laxantes fuertes y recurre a métodos naturales. Es fundamental ingerir alimentos ricos en fibra tales como verduras, frutas y cereales integrales.
La retención de líquidos es la causante de los tobillos hinchados y para prevenirla es preciso reducir la sal en las comidas y beber agua abundante. Las varices se pueden evitar dando largos paseos, que activarán la circulación de la sangre. El reposo con las piernas en alto proporcionará así mismo un notable alivio. Las varices suelen desaparecer después del parto.
En la última fase del embarazo es probable que turben tu sueño unos molestos calambres, causados por el bajo nivel de calcio en la sangre. La mejor solución preventiva es el masaje. En el momento que se producen, resulta útil flexionar el pie hacia arriba y presionar con el talón.
Otra medida muy aconsejable es visitar al odontólogo, puesto que los dientes dañados tienden a deteriorarse durante el embarazo y requieren un control exhaustivo.
Motivada por un descenso de hierro en los glóbulos rojos y por el exceso de peso que soporta el organismo, la fatiga es una constante en la mujer embarazada. Paradójicamente, el cansancio del embarazo, sobre todo a partir del séptimo mes, impide el sueño más que favorecerlo.
Como es bien sabido, son contraindicados en un embarazo. Las sustancias absorbidas a través del humo del cigarrillo limitan el crecimiento fetal, y los partos prematuros son más frecuentes entre las mujeres fumadoras. El alcohol puede conducir a anomalías faciales en el feto, defectos cardíacos y deficiencias mentales.
No hay por qué prescindir de ellos, pero a partir del séptimo mes es conveniente no alejarse del lugar donde tengas pensado dar a luz.
No te vacunes durante el embarazo.
No te sometas a la acción de los rayos X.


